El Instituto Europeo de Cine Independiente ( IECI ) nace en el 2.000, a caballo entre un pequeño país, el principado de Andorra, y Miami en Florida.

Si bien el contraste entre las frías nieves de los Pirineos y las cálidas costas de Florida desconcierta y dificulta inicialmente entender el origen, todo queda explicado a continuación.

Andorra se ha convertido en uno de los palacios del neoliberalismo salvaje y conservador. La censura a periodistas y creadores, mezclado con el conformismo de una gran parte de la población hacen de este pequeño país un lugar de difícil residencia para todos los que defienden la libertad de expresión o aquellos que simplemente crean sin considerar que tengan que pedir permiso para ello. Por esta razón algunos se marcharon, unos por decisión propia, otros por persecución política y policial.

El IECI, inicialmente fue creado en Andorra y solicitó su inscripción en el registro de asociaciones culturales sin animo de lucro, pero un informe de la que era entonces directora del ministerio de Cultura Cristina Martí y otro elaborado por una brigada ilegal de la policía Andorrana, evitaron que se procediera al registro. La para-policía en cuestión era conocida como ( UCI, unidad central de información) al servicio de los caciques gobernantes, y dirigida por Lluis Betriu y sus gorilillas.

Esta situación fue el acta fundacional del Instituto, porque como todos sabemos la cultura y la creación no necesitan de aprobación de funcionarios prevaricadores, muchas veces calienta-sillas en la administración, a pesar de sus discutibles capacidades para el cargo que ocupan.

Anteriormente se habían cometido muchas animaladas en Andorra, y lamentablemente se siguen cometiendo. Los fundadores del IECI, habían oído muchas y muy gordas, aunque les tocó vivir de muy cerca acciones tan penosas como la censura en la radio nacional, de la lectura del cuento "la Carta " de Quim Monzó por "pornográfico", que llevó hasta la expulsión de la locutora y actriz Maribel Nadal.

La censura de la película de Josep Guirao "No pronunciaras" por parte del entonces secretario de estado Ferran Rabanaque, y las posteriores demandas judiciales interpuestas por los directivos de Informativos y programación de la TV estatal Andorrana al ser acusados por este de difundir información falsa durante las elecciones. Hecho probado ya que el propio director de Informativos Joan Besson tuvo que pedir disculpas públicas por difundir informaciones falsas que favorecerían al partido liberal andorrano para evitar acciones judiciales contra su persona. Besson fue condenado a una peseta simbólica que es lo que representa que vale su palabra según la ley Andorrana.

Las demandas interpuestas contra la periodista Noemí Rodríguez, la persecución política y judicial del letrado Josep Parramon, que denunció a jueces y fiscales que trabajaban simultáneamente en Andorra y España, la sustitución de policías no afines al régimen de Betriu o los escándalos de escuchas telefónicas de periodistas y amenazas son casos mas recientes.

Esta situación hizo que la película censurada en Andorra " No pronunciaras " viajara a Dinamarca donde la propia distribuidora de Lars Von triers adquirió los derechos de distribución ayudando a llegar a festivales, y el primero en ganar fue el de Miami, donde se establecieron los primeros compromisos del IECI para utilización de internet y la tecnología mas avanzada como plataforma de distribución de contenidos, también se creó una de las primeras TV online de la red CortosTV actual partner de Google Video.

Desde entonces el IECI ha participado activamente en varios proyectos, como la edición de Le Monde Diplomatique en catalán o la adquisición de derechos y edición en DVD de las películas prohibidas del franquismo en la imprescindible serie de Manuel Barrios: Crónica de una mirada.

IECI - Instituto Europeo de Cine independiente